27 junio, 2006

¿Poca fe?

La tempestad, la barca que empieza a hacer aguas, y Jesús dormido...

¿Cuántas veces a lo largo de nuestra vida hemos sentido que Jesús está dormido, que "no nos pela", que "hace oídos sordos" a nuestras peticiones?

Muchas, ¿verdad? Y ¿por qué sentios que está dormido? Pues simple y sencillamente porque no tenemos suficiente fe, y ¿qué es la fe? sino la confianza absoluta en que las cosas en mi vida saldrán como Dios quiere...

Ojo, que dije como Dios quiere y no como Yo quiera, y la diferencia es que Dios sí sabe qué es lo que más me conviene, y yo a veces tengo mis percepciones erradas. Entonces, esta semana ante cada encrucijada del camino diré "Ojalá" (quiera Dios), porque así me pondré en sus manos y haré lo que me dicta Su voluntad.

Un abrazo grande a todos,
Tania

11 junio, 2006

En el nombre del Padre...

... y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

¿Cuántas veces durante el día nos persignamos?
¿Cuántas veces, además de persignarnos estamos conscientes de lo que hacemos?
Persignarnos, o hacer la señal de la cruz, es un aceptar que somos hijos de Dios, que somos hermanos de Cristo, y que esperamos ser iluminados por el Espíritu Santo.
El Padre es el creador, el Hijo es el Salvador y el Espíritu Santo es el que nos lleva a la santidad.
¿Qué más podemos querer?
Con ese trío no hay nada que se nos "atore", porque encomendados a La Santísima Trinidad, reconocemos que somos instrumentos y que Dios en cualquiera de las personas de la Santísima Trinidad nos ayudará a cumplir su voluntad y a ir por la vida "regando" el AMOR que nos ha dado.
Hoy te pido Papá Dios, que me permitas ser una regadera de tu AMOR, que las personas que se acerquen a mí, se lleven un poquito de Ti, porque yo quiero hoy invitarte a mi corazón, quiero invitarte a que te quedes en mí, para irte derramando a todas las personas que necesiten de ti.
Gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, por acompañarme todos los días...

04 junio, 2006

Pentecostés

Hoy recordamos la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, recordamos que el Espíritu Santo fue insuflado a Adán para darle vida, y recordamos también que con el bautismo y la confirmación, nosotros también recibimos al Espíritu Santo.

Y la buena noticia es que iluminados por ese Espíritu somos capaces de prodigar AMOR a nuestros hermanos, que además, el Espíritu Santo está siempre con nosotros, sólo basta pedirle que venga a nuestros corazones.

Entonces, los invito a que cada mañana lo invoquen para que iluminados por los dones que nos da: Inteligencia, Sabiduría, Ciencia, Consejo, Fortaleza, Piedad, Temor de Dios. Armados con sus dones, iremos más seguros en el camino de la vida y podremos cuando así se requiera asistir a nuestros hermanos más necesitados.

"Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu Amor"