04 junio, 2006

Pentecostés

Hoy recordamos la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, recordamos que el Espíritu Santo fue insuflado a Adán para darle vida, y recordamos también que con el bautismo y la confirmación, nosotros también recibimos al Espíritu Santo.

Y la buena noticia es que iluminados por ese Espíritu somos capaces de prodigar AMOR a nuestros hermanos, que además, el Espíritu Santo está siempre con nosotros, sólo basta pedirle que venga a nuestros corazones.

Entonces, los invito a que cada mañana lo invoquen para que iluminados por los dones que nos da: Inteligencia, Sabiduría, Ciencia, Consejo, Fortaleza, Piedad, Temor de Dios. Armados con sus dones, iremos más seguros en el camino de la vida y podremos cuando así se requiera asistir a nuestros hermanos más necesitados.

"Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu Amor"