Muy Agradecida
Padre Mío
Vengo a decirte hoy que estoy muy agradecida por todas las bendiciones que de ti he recibido a lo largo de todos estos años que me has concedido de vida.
A punto estamos de terminar un año más, un año que ha sido en balance más bueno que malo, que me ha dejado muchas experiencias positivas, muchas amistades nuevas, muchas razones para seguir elevando los ojos al Cielo y encontrarme con Tu sonrisa.
¿Sabes? Hay ocasiones en que me he olvidado de Ti, en que mis labios y mi corazón son incapaces de pronunciar una oración, en que me alejo irremediablemente de tu presencia por el pecado, sin embargo, aquí estoy en este momento.
Quiero aprovechar la ocasión para pedirte perdón por todas las ocasiones en que he fallado, en que mis acciones, o mis omisiones han sido suficientes para herirte.
Papá Dios, no quiero herirte más, pero soy débil, reconozco que sin Ti nada soy, y que sin Ti nada puedo lograr, no permitas que mi corazón se vuelva de piedra, no permitas que me vuelva insensible, y que poco a poco vaya desterrando de él el arrepentimiento.
Quiero cambiar, quiero ser de Ti, pero sólo Tú puedes ayudarme. Guíame en el camino de tu amor, ayúdame a ser amor para los demás, permíteme ser un reflejo de Ti y llevarte allá a donde vaya.
Gracias por todo Señor, especialmente por haberme creado y por hacerme parte de Ti.
Vengo a decirte hoy que estoy muy agradecida por todas las bendiciones que de ti he recibido a lo largo de todos estos años que me has concedido de vida.
A punto estamos de terminar un año más, un año que ha sido en balance más bueno que malo, que me ha dejado muchas experiencias positivas, muchas amistades nuevas, muchas razones para seguir elevando los ojos al Cielo y encontrarme con Tu sonrisa.
¿Sabes? Hay ocasiones en que me he olvidado de Ti, en que mis labios y mi corazón son incapaces de pronunciar una oración, en que me alejo irremediablemente de tu presencia por el pecado, sin embargo, aquí estoy en este momento.
Quiero aprovechar la ocasión para pedirte perdón por todas las ocasiones en que he fallado, en que mis acciones, o mis omisiones han sido suficientes para herirte.
Papá Dios, no quiero herirte más, pero soy débil, reconozco que sin Ti nada soy, y que sin Ti nada puedo lograr, no permitas que mi corazón se vuelva de piedra, no permitas que me vuelva insensible, y que poco a poco vaya desterrando de él el arrepentimiento.
Quiero cambiar, quiero ser de Ti, pero sólo Tú puedes ayudarme. Guíame en el camino de tu amor, ayúdame a ser amor para los demás, permíteme ser un reflejo de Ti y llevarte allá a donde vaya.
Gracias por todo Señor, especialmente por haberme creado y por hacerme parte de Ti.
