16 marzo, 2006

Te encomiendo

Te encomiendo Señor a todos mis alumnos, rodéalos con tus brazos, permíteles sentir tu calor y tu amor. Apártalos de las ocasiones que los lleven a alejarse de ti y permíteme iluminar aunque sea un poco sus sendas, que pueda yo tener el don de la sabiduría y el consejo para guiarlos al andar tus caminos.
Bendice a todos mis muchachos y a sus familias, que no olviden que Tú eres el camino, la verdad y la vida, el verdadero amor y la mayor fuente de consuelo.
Que así sea.